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Un hornito cerámico para jugar

Resulta que hace un tiempo atrás, necesitaba un tacho para ahumar unas piezas y compré un tacho de basura, de esos de acero inoxidable, y luego ahí quedó el tachito dando vueltas por el patio... 


La cosa que andaba pensando en qué hacer con él y de casualidad vi un horno shichirín japonés: 
y a un ceramista,Yoshida Akira que con un Shichirin horneaba piezas ¿y alcanza hasta los 1400ºC? ¿cómo???? Y ésto? obviamente se me dispararon un  montón de ideas y entré a mirar mi tachito con cariño.
Si bien los shichirin son hornitos tipo barbacoa para asar comidas ¿cómo era que alcanzaba semejante temperatura? ¿respondería como una especie de minigama??...  Ahí nomás me puse a averiguar esto de los hornos shichirin y cómo es que estaban construídos... a la flauta, los hacen con tierra de diatomea (un microorganismo fosilizado que es microporoso) caolines y arcillas refractarias...como las piedritas de diatomea se venden para colocar en  las cajitas donde hacen pichín los gatos, me fui entusiasmada a la veterinaria, pensando ¡listo el pollo!, y ahí me vine con una bolsa de 5 kilos de unas supuestas piedritas de diatomea, una bolsa de aserrín que también vendían, ya que se usan para colocarles en sus jaulitas a los cobayos (si es que tenemos uno de mascota) y una bolsa de aserrín de marlo de maiz molido, ya que me pareció mucho más fino que las hojuelas del aserrín y me dije que podía servir para reemplazar el aserrín y no lastimarme tanto las manos.... La cosa que agarro lo que me habían vendido por piedritas de diatomea, lo mojo y ups! se disuelve!... Amalaya! me vendieron bentonita! ¡!?¿↓#¨%&ô◙*!!! ahí quedo la bolsa abandonada y me dije que con o sin diatomea el hornito sale o sale. 

Y comencé a dibujar, mediendo el tachito no me iba a alcanzar para colocar piezas un poco altas, decidí entonces hacer una cúpula como la que hicimos para el horno botella para ganar altura interna:

Y adentro?? luego de idas y vueltas decidí hacerle las paredes escalonadas, y como me quedaba poca altura de espacio para colocar las piezas, en vez de hacerle una tapa chata con la torta del piso, recordé el horno botella que habíamos hecho en la escuela con Marta hacía unos años y con un bol de ensalada le hice la cúpula, tambiñen de 5 cm. de espesor.


Como se me complica preparar demasiada cantidad de pasta empecé en el tachón a preparar de a 5 kilos, colocando:
1 kilo de Arcilla blanca (Usé la Tincar súper de Piedra Grande S.A. estoy en Argentina)
1 y 1/2 kilo de Caolín (usé el Sur del Río blanco, de Piedra Grande S.A.)
2 y 1/2 kilos de chamote molido (mitad del mediano, al ser molido queda como pequeños guijarros y mitad molido fino, que al ser molido queda como arena gruesa).
Medí, el volúmen en seco y era un balde lleno de polvo.
Entonces le agregué 1 balde lleno mezcla de aserrín y aserrín de marlo molido (pero el aserrín de marlo no es necesario, ni indispensable, pasa que ya lo había comprado y qué iba a hacer? no lo iba a tirar! jaja!).
Le agregué agua hasta formar una pasta más o menos manejable y ahí nomás comencé a amasar. Preparé otros 5 kilos y manos a la obra: 
Cortar el tacho: 
le hice una abertura de 12 cm. de ancho x 17 cm. de altura a 4 cm de la base. Un shichirin tiene una boca chiquita sólo para la entrada de aire, pero pensé en una boca donde pudiera ir metiendo el carbón y pequeñas maderitas.
A ésta boca, como el acero es filoso, le coloqué cinta de enmascarar para poder trabajar sin hacerme corte alguno en las manos:

y con la pasta y la laminadora (también podemos usar un palo de amasar) hice una torta de arcilla de 5 cm de altura (calculé lo que contraería una vez horneada para no dejar el filo de la chapa por sobre el piso):

y la coloqué en el fondo del tacho bien prolijita, luego comencé a estirar pasta con 6 cm. de espesor y comencé a levantar las paredes: 
más vale que se hace dificilísimo hacerlo de una sola tira, pero podemos ir haciendo cuadrados de pasta  de 6 cm. de espesor y los vamos "cosiendo" (tajear un poco las dos caras que van a ir unidas, mojar con barbotina hecha de la misma pasta, pegando y con pequeños golpecitos vamos emparejando) unos a otros:
 Vista de la boca:


Una vez que llegué a 1 cm. por arriba de la abertura hecha en el tacho (pensemos en que contrae), coloqué un cartón durito sobre la boca para poder seguir elevándome sin que se me viniera abajo la pasta. (usé cartón porque luego al secarse éste se contrae y no raja las paredes, y se quema al encender el horno así que no hace falta sacarlo) y de ahí en más a las paredes le di 5 cm. de espesor:
En la foto de arriba ven que me queda un escaloncito de 1 cm. pues bien, es para luego apoyar sobre él la plaquita sin necesidad de andar colocando pilares o cosa parecida debajo. 
Sigo hasta llegar hasta arriba y emparejo lo más prolijo posible las paredes: 
Ahí va quedando....
Luego modelé la tapa, busqué una cacerola con el mismo diámetro que el tachito y ahí apoyé la pasta, le hice un agujero de 6 cm. Ø (por si en el futuro le mando un soplete o aire con el secador de pelo). 
Como dije antes, con un bol de ensaladera hice la cúpula, a las que les pinché unos ganchitos de alambre de kanthal para coder colocarle las agarraderas hechas con la misma pasta, con el torno hice un par de conitos para cerrar la boca de la tapa que luego retornearia para emprilojar




 Y ahí puse todo a secar, tranquila y pacientemente, el tacho tapado con un par de trapos gruesos como para que no se seque muy rápido y cada día lo destapaba un par de horitas como para orearlo, así hice durante un mes aproximadamente. Sólo les digo una cosa: el marlo de maiz molido usado como aserrín será suavecito para las manos, pero el muy condenado fermenta. Tuve olor a alcohol de chicha por un mes en el patio mientras dejaba secar. Acá la foto, imaginen el olor... Puaj!
La cupulita y la tapa las horneé en el horno eléctrico, el tacho lo llevé a la terraza, como tenía un pedazo de manta cerámica de 1/2 cm de espesor, por miedo a que se rajaran las paredes lo forré con él por fuera y lo até con alambre, por dentro lo llené de carbón hasta arriba y le puse la cúpula, que me quedó más grande que el tacho y tuve que hacer una segunda cúpula! jajajajaj!! bueno, nadie pensó que me iba a salir perfecto la primera vez, cierto?
Encendí primero un fueguito de carbón afuera y despacito le fui agregando carbón por la puerta hasta que se templara, luego dejé que se encendiera todo el carbón de adentro. 
Hizo humo al quemarse el aserrín, pero nadie llamo a los bomberos porque sólo fue a las dos horas de encenderlo y la humareda duró 1/2 hora. Pareció que estaba haciendo un asado.
Al segundo día volví a llenarlo de carbón y volví a encenderlo, aún estaba caliente y con brasas en el fondo, así que enseguida encendió. La temperatura? Según Im Kyong Woo, un profesor que tuve, y a quien quiero mucho, la temperatura se conoce porque antes de ponerse el interior rojo, primero el humo ennegrece las paredes interiores del horno y  la chimenea, cuando se alzanzó más de los 700ºC el ennegrecido inicial va desapareciendo y las paredes vuelven a quedar limpias. Al final la llama que salía por la chimenea era de más de medio metro y varias veces saqué y coloqué el tapón de la puerta para ir regulando la entrada de aire. superé por el color interior de las paredes los 1000ºC.
Ya está bastante usado, lo usé pare lustres, ahumados y mi sobrino con un soplete de techista lo usó para fundir metales, con lo que lejos superó los 1250ºC, pues los pilares que le había dado y eran de alta me los devolvió rajados y vitrificados en extremo, al punto que ya no me animo a usarlos dentro del horno eléctrico.  La cúpula la até con alambre de khantal puesto que se rajó, como se rajan las paredes de los hornos minigamas, pero nada grave y sigue cumpliendo muy bien su función.

 
 Aquí como para poder usar un soplete, acercando el quemador a la abertura de la tapa
 
  y aquí calentándose con leña, puse unos ladrillos en  la entrada como para que el viento no me desparramara las cenizas.
Calienta mucho más rápido con un soplete de techista, obvio, pero con madera tiene su encanto. Aquí una pieza de lustre con sulfato de Cobre sacada de él:


Defectos: la primer cúpula había quedado demasiado grande y no calzaba todo lo bien que esperaba, entonces la volví a hacer, y la tapa por donde se mete el carbón no quedó todo lo bien que me hubiera gustado, debería calzar perfectamente y no lo hace, entonces si uso soplete o para cerrarlo al final debo sujetar la tapa colocando unos ladrillos del lado de afuera como para que no se abra.
Prueba y error. Nadie nace sabiendo.

► Pasta para ladrillos refractarios

Proyecto: construcción de un horno cerámico. (esta vez vamos a hacer un horno tipo "botella" a leña).

Fórmula para fabricar ladrillos refractarios:
40% Arcilla blanca (Tinkar en Argentina, similares son las arcillas de Alcañiz en España, las de San Simón en Brasil , las arcillas blancas aluminosas de Antioquía en Colombia, la Ball Clay o arcilla de bola)
30% Caolín (ideal el muy blanco sin trazas rosadas que sería que contiene óxido de hierro)
30% Chamote*  grueso
Y la mitad del volumen de aserrín.

*Chamote: o chamota, es arcilla calcinada, generalmente de color grisáceo, son los restos de cerámicas cocidas y sin esmaltar de piezas que salen falladas en las fábricas de lozas, como nada se tira, se las muele o pulveriza y según como se la muela se le da distintos nombres: impalpable (porque parece azúcar impalpable); fino (arena muy fina); mediano (granos de arena gruesa); grueso (vemos los pedacitos como si fueran pequeños guijarros). Se usa como antiplástico, esto es que le da cuerpo a la pasta y disminuye el encogimiento en el secado.

Ejemplo: 
Para preparar 60 kilos de pasta:
24 kg. de arcilla blanca
18 kg. de caolín
18 kg. de chamote grueso
y agregar aserrín calculando que le adicionamos un 50% del volumen (que no es lo mismo que 30 kg de aserrín) calcular a ojo, si son seis baldes de polvo seco entre la arcilla, el caolín y el chamote, agregar tres baldes de aserrín.
Poner la amasadora en movimiento e ir agregando agua hasta formar una pasta ni muy compacta ni muy blanda.

Y si no tenemos amasadora y vamos a hacer la mezcla  de manera casera, a mano, en un tachón grande de plástico de esos para lavar la ropa, jaja! (como hago yo en casa), mezclamos:
4 kilos de arcilla blanca
3 kilos de caolín
3 kilos de chamote grueso
Mezclo todo esto en seco yyyyyyyyy
Paso a medir el volumen en un par de baldes, si con este polvo lleno dos baldes, entonces agrego 1 balde lleno de aserrín, vuelvo a meter todo al tachón, mezclo bien de nuevo sin levantar polvareda y ahí recién comienzo a agregar agua  con una jarra hasta formar una pasta que se pueda trabajar, con paciencia y a mano voy mezclando todo, no nos van a salir muchos ladrillos con cada vez que preparemos de a 10 kilos de pasta en un tachón, nadie nos dijo que sería fácil, pero se puede. Es sólo cuestión de paciencia.

 
Colocar la pasta en los moldes de madera para fabricar ladrillos (previamente untados con aceite de motor para poder desmoldarlos facilmente) sólo se untan al principio, y luego prodecer a compactar el barro dentro de los moldes, con las manos pegando pequeños golpecitos o con una madera plana, dar vuelta el molde y colocar más barro en donde no llegó a completarse o no se llenó, alisar con espátula o una maderita para sacar los sobrantes de arriba y abajo, agarrar el molde y pegar un par de golpecitos para desmoldar, preferiblemente ya sobre las mismas maderas donde los vamos a estibar dejando una separación entre cada uno para que circule aire entre ellos y dejar secar.

El secado de los ladrillos lleva por lo menos unos 30 días si los colocamos a resguardo, donde haya buena ventilación pero no a la intemperie para evitar la lluvia. (los hemos colocado bajo techo, estibados en pallets de madera, y ya tienen 3 semanas y aún no se han secado completamente).
Los vamos a cocinar a unos 1200ºC (ver curva de temperatura más abajo), claro, eso en la escuela, pero si no podemos llegar a esa temperatura en un horno más pequeño a gas o leña con que los horneemos a 1000ºC también será suficiente, una vez armado el horno y con las sucesivas encendidas se terminarán de cocer. 
El aserrín se quemará y estos ladrillos van a quedar porosos y livianos.

Los moldes para fabricar ladrillos son simplemente cuatro maderas (sin fondo) dispuestas en rectángulo, con dos asitas de madera como para poder maniobrar más cómodamente. el molde se puede fabricar del tamaño que uno necesite, incluso, si tenemos ingenio, podemos hacer ladrillos curvos o hacer moldes de dos, tres o más ladrillos. depende del tiempo y las ganas de hacerlos. Nosotros usamos moldes de dos ladrillos cada uno.Sacamos cuentas y para fabricar el horno botella y necesitamos unos 150 ladrillos refractarios. Sin contar la cúpula.

Aquí pueden verse, se están secando desde hace tres semanas:


Curva ideal de temperatura para la cocción de ladrillos refractarios en horno a gas (en horno eléctrico el humo arruina las resistencias):

 (click sobre la imagen para agrandar)

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24/09/2009
Pudimos! pudimos hacerlo!! no se vino abajo nada y acá están las pruebas: Las cimbras las hicimos con tergopol, conseguí una media esfera para la cúpula y con otros trozos armamos la boca del horno


Acá nuestras manos...


Bueno, acá publico las fotos, se cortó la tapa en tres partes (para alivianar el peso al maniobrar para cargar el horno) y ahora lo estamos dejando secar.


¿Cómo lo ven? a mi me gusta.

Y bueno, ya pasó más de un mes en que venimos dejando secar los ladrillos para poder hornearlos, la profe sospecha que aún no están bien secos, empezamos a cargar los hornos, en el grande de gas entraron casi todos los ladrillos y en uno eléctrico cargamos la cúpula y el resto de ladrillos que no habían entrado en el de gas a riesgo de quemar las resistencias, pero era eso o esperar hasta otra encendida:Colocando los conos pirométricos:
Cerrando la puerta:Encendido del horno:
De ahora en más, durante una semana vamos a darle un templado todos los días, para terminar de secar los ladrillos completamente. No se secan más!!! La profesora estaba en lo cierto, este clima húmedo de Buenos Aires no los dejó secar bien.

El primer día el horno grande subió a sólo 104ºC y por la cantidad de vapor de agua que salía hasta ahí se llevó y se apagó.
El segundo día se llevó a unos 130º
El tercer día a 150º, siempre apagando el horno luego de alcanzar la temperatura.
Así sucesivamente hasta llevarlo a unos 350-400 ºC al sexto día .
Y el séptimo día se empezará la cocción definitiva, se encenderá a las 08:30 hs. calculando que finalizará la horneada a eso de las 22 horas cuando alcance los 1200ºC.

Si dicen que Dios creó el mundo en seis días y al séptimo descansó, esta vez vamos a contradecirlo y trabajaremos como locos justo el día siete, elevando de manera constante la temperatura y controlando siempre los quemadores. Le haremos turno por postas para que todo salga bien.
Deséennos suerte.

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 07/11/2009
Estoy sangrando. Resulta que al fin, luego de templar y templar los hornos para cocer los ladrillos para el horno botella, luego de soportar la humareda que nos dejó con los ojos enrojecidos cuando el aserrín de los ladrillos se empezó a combustionar (esto ocurrió cuando tocamos aprox. los 300º C) y tuvimos que apagar los hornos porque era imposible que en la escuela se siguieran dando las otras clases, dejamos para este martes la bizcochada final, bien tempranito y sin alumnos tomando cursos para que no padecieran nuevamente el humo.
Al final, no hubo nada de humo (ya se había quemado todo el jueves pasado).
Llegué ese día después de trabajar a eso de las 15 hs. (nos fuimos turnando entre los alumnos y Marta, la profesora fue la que estuvo de principio a fin), ya estaba por los 700ºC, si bien había visto este horno de gas en funcionamiento, jamás había hecho una horneada en él y me encantó el tema del control del aire, la tobera, mirar constantemente los quemadores, el gas, la presión, la abertura del tiraje... fue una buena experiencia, que incluyó el apagado accidental de un quemador mientras hacíamos el temple y por eso tomar todos los recaudos para el reencendido, dejar que se ventile bien el horno por las dudas de que se haya acumulado gas en su interior (fueron dos segundos) pero hicimos todo como si no hubiéramos visto cuando se apagó, practicamos y memorizamos una y otra vez los pasos de cierres de llaves en caso de emergencia, incluido el corte de energía eléctrica. Con estos bichos grandotes no hay que descuidarse.

Mucho antes de lo que habíamos previsto, a las 18:40 cayó el cono superior indicando que ya había alcanzado los 1200ºC. A las 19:00 hs. cayó el cono inferior y procedimos al apagado completo del horno.

El jueves se descargaron los hornos. Los ladrillos perfectos y Ay! se nos partió la cúpula! por eso sangro. Quedó ahora en cuatro lindos gajos. Lo haremos de nuevo!
















Yo lo adjudico a que éstas fueron colocadas en un horno chico y las calzamos casi a presión, apilada una parte sobre otra. tendríamos que haber agarrado un horno más grande y colocar la cúpula armada para que se cocinara apoyada con todas sus caras correspondientes, de la misma manera como se dejó secar. No lo hicimos y pagamos un precio muy caro por no hacerlo.

Ahora volveremos a hacer nuevamente la cúpula. Agggggg!!! dos meses esperando a que se seque!! y encima nos agarra diciembre!! bueno, en marzo meteremos mano de nuevo. Ya se que no es para mi el horno, es para la escuela, pero le pusimos tanta garra como si fuera para nosotros y los estuviéramos haciendo para el patio de nuestras casas!! Aaaggggg!.
Con esta cúpula que se partió, vamos a ver si al menos la podemos emparchar y pegar con cemento refractario, pero tengo mis dudas de que soporte el calor sin colapsar o rajarse nuevamente, pero al menos queremos hacer una horneada antes de diciembre.
Prueba y error. Prueba y error. No tengo consuelo.

Igual, ya comenzamos a nivelar el piso en donde emplazaremos el horno y a presentar los ladrillos que formarán el piso.














 

















El show debe continuar....

Mezcla para pegar los ladrillos del horno:
80% arcilla tínkar
20% chamote fino
1 chorrito de silicato de sodio (pero un chorrito nada más)

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06/12/2009
No llegamos a terminarlo, nos agarró el final de clases y falta hacerle el revoque con cemento refractario y volver a hacer la cúpula. De seguro esto queda para el año que viene, pero bueno, acá muestro lo que hicimos hasta hoy partiendo del polvo. No quedó tan perfecto, estuvo levantado a las apuradas y el año que viene vamos a desarmarlo para rehacerlo más tranquilos.
Todo no se puede. la culpa la tiene la "gripe A", que nos hemos perdido varias clases y eso nos atrasó, hubiéramos llegado sinó con encendida y todo, pero el hombre propone y una gripe dispone... ¡Ay Dios!
Algo me quedó muy en claro: a cualquier parte del mundo que vaya soy capaz de fabricarme un hornito de ladrillos de la nada. En cuanto solucione poder cocinar los ladrillos a cielo abierto... ¡¡hago desastre!! jajajajaj!! me van a echar, los vecinos me van a echar...
Buena experiencia. Acá el video final.





cimbras

Oh! alabado sea el inventor del poliestireno expandido y el tergopol!
Ameeeen!
Resulta que desde hace una semana vengo pensando en cómo cornos solucionar el tema de la cimbra para la cúpula del horno botella. Prueba y error, prueba y error. Tarea para el hogar.
Primero tratamos con una cimbra hecha de maderas y plásticos, la cosa era un lío y por más que pusiéramos lo que pusiéramos, sabíamos que en cuanto empezáramos a colocar la pasta refractaria, la tapa no iba a quedar pareja.
Agarramos otra cúpula en desuso en la escuela y estaba dividida a la mitad, una mitad chiche bombón, la otra como que antes de secarse el barro se había desmoronado un poco y ambas partes no quedaron parejas, las tapas no coinciden y supongo que por eso andan dando vueltas por la escuela: nunca se usaron ya que el horno no se cerraría bien y se escaparía el calor.
el desafío es construirlo pensando "en una sola persona" para usarlo. O sea, una sola persona debe poder sacar la cúpula, (que la pensamos seccionar en tres partes a modo de estrella Mercedes Benz), maniobrar con las tapas sin romperse el alma o la espalda, cargar el horno, volver a colocar las tapas y luego proceder a encenderlo.

En una de esas tuve mi momento de lucidez, (bueno, eso si funciona, cuando el jueves lo lleve y le empecemos a cargar la pasta por encima, si es que no se parte o se desmorona todo, o colapsa por el peso. Pero bueno, seguiremos intentándolo con otra cosa si no va. Asumo el riesgo y el insulto de mis compañeros si no camina la idea).
Hoy me fui a una casa que venden tergopol y esas cosas y compré una bruta media esfera de 60 cm. de diámetro. Yo buscaba algo macizo y de alta densidad para que no colapsara con el peso del barro. No había. Me vine por la calle con la esfera de tergopol pensando en que estuve una semana a veinte pesos de la felicidad.
Claro, la vi medio frágil para cargarle barro con 6 cm. de espesor por toda su superficie... aquí debo agradecerle mis conocimentos a Celeste, la profe de moldería que nos está enseñando a hacer moldes de yeso. Aunque dudaba que si sólo era yeso quizás igual no lo resitiría. En un momento pensé en el hospital y la gente que se fractura la pierna, ¿que le ponen? yeso y gasas con yeso para hacerle una bota y dejarlos quietitos 40 días. ¡ya está! ¡con unos cuantos trapos y yeso la refuerzo toda por dentro! recordé que en casa tenía yeso que había comprado hace un tiempito...
Llegué a casa y la recorté un poco como para que quedara de 57 cm. de diámetro interno. agarré unos cuantos trapos viejos que se salvaron de ir a la basura y agradeciendo a Celeste, busque los apuntes y empecé a preparar yeso: 1 litro de agua, dos latas de durazno llenas de yeso... dejar reposar unos minutos, luego mezclar con la mano (siempre con la mano) sin hacer burbujas y cuando vemos que nuestra mano al sacarla del balde se cubre de manera pareja de blanco, el yeso está justo para empezar a trabajarlo.
Y bueno, empecé por partes. Empapaba los trapos en yeso y los acomodaba lo más prolijos posibles dentro de la esfera.

Gasté como 7 kilos de yeso y unos cuantos trapos y terminó con un espesor de 2 cm. más o menos. cualquier cosa, si camina, de última lo reforzamos un poco más en la escuela o lo rellenamos hasta el borde con yeso y listo... ¡¡pero ya se me acabó el yeso!! en casa no tengo más.
Veremos como lo terminamos de resolver en la escuela.
ahora, por dentro, con los trapos no quedó muy prolijo, me agarra la profesora de moldería y...
bueh! lo que vale es la intención.
Y de paso hice la cimbra para la boca del horno...